SECCIÓN 7 FUKEI-E, EL PAISAJE 

 

El kami, que dota a los seres de la naturaleza del espíritu que siempre han buscado y representado los artistas, hace de la fauna y la flora elementos de primer nivel en el arte japonés. La naturaleza es expresión del fluir del tiempo a través de la alternancia de las estaciones. Adquiere una dimensión simbólica y complementaria a la humanidad (en sentido alusivo) al personificar y reflejar sus virtudes y sentimientos, ya sean positivos o negativos. La grulla, símbolo de larga vida, como el pino y la tortuga; la carpa, emblema de fuerza, coraje y perseverancia; el gallo, símbolo de alta estima; la camelia, flor sin perfume y con connotaciones de mal augurio, ya que no pierde los pétalos sino toda la corola...

 

En esta sección se podrá admirar la obra maestra Cien vistas del Monte Fuji de Katsushika Hokusai, un complejo de imágenes destinadas a evocar un poder misterioso, una deidad evocada en su más pura y elegante forma.