SECCIÓN 3 BIJIN. LA VISIÓN DE LA MUJER EN EL UKIYO 

 

Bijin significa ‘mujer hermosa’, una figura esencial del ukiyo-e. La representación de la figura femenina fue extensa dentro de la producción de los artistas de ukiyo-e, un auténtico reclamo para plasmar la esencia del contexto de la nueva sociedad, las modas cambiantes, la belleza idealizada, la sensualidad, la gracia y la opulencia.

 

Las geishas eran artistas, bailarinas e intérpretes de instrumentos. Poéticamente denominadas en Japón ‘mariposas de la noche’, constituyeron una auténtica profesión de refinadas anfitrionas-entretenedoras, expertas en el arte de la conversación.

 

La ōiran, cortesana de alto rango, era el sostén de la vida de los barrios de placer. Además, tenía que ser diestra en poesía, en la interpretación de diversos instrumentos musicales y en varias artes. La yūyo, mujer de placer, se la recompensaba con dinero, pero solo con el dinero no se la podía tener.

 

La tayū estaba considerada el nivel más alto dentro de las cortesanas, era capaz de mantener conversaciones sofisticadas, era conocedora de la etiqueta de la corte y podía frecuentar a los nobles y personajes destacados.

 

En los grabados del ukiyo dedicados a la bijin, el diseño del kimono es un elemento esencial en la representación, tanto por el juego plástico que otorga como por la función de enfatizar aquellas cualidades que se imponían al género femenino. A través del kimono y los elementos decorativos también es posible identificar el papel de la mujer de la época, su posición social y la cronología.